miércoles, 7 de enero de 2026

Un estudio revela los orígenes de los planetas más comunes de la galaxia con "recién nacidos" del sistema V1298 Tau

 

La investigación astrofísica reciente ha desvelado que mayoría de las estrellas similares al Sol albergan planetas con un tamaño comprendido entre el de la Tierra y el de Neptuno. De hecho, estas 'super-Tierras' y 'sub-Neptunos' son los planetas más comunes de la galaxia, aunque curiosamente no existan en nuestro Sistema Solar.

En particular, se ha determinado que estos planetas podrían perder gran parte de su atmosfera durante sus primeros años de vida y transicionar de planetas gigantes, como los del sistema solar, a sub-Neptunos. Ahora, un equipo internacional de astrónomos, en el que participa los investigadores del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) Enric Pallé y Felipe Murgas, ha encontrado la 'clave' para determinar cómo se produce esto.

Asimismo, al estudiar cuatro planetas recién nacidos en el sistema V1298 Tau, se han logrado a estos objetos en pleno proceso de transformación para convertirse en los tipos de planetas más frecuentes de la galaxia.

"Todas las estrellas jóvenes son intrínsecamente activas, lo que hasta ahora había impedido medir con precisión las masas de sus planetas en formación. Este estudio supera ese obstáculo al emplear una técnica ingeniosa basada en la gravedad mutua entre planetas", ha asegurado el investigador del IAC, Enric Pallé.

martes, 6 de enero de 2026

El telescopio Hubble descubre un nuevo tipo de objeto cósmico y los astrónomos están en la 'nube 9'

 

Utilizando el Telescopio Espacial Hubble, astrónomos han descubierto un nuevo tipo de objeto cósmico: una nube de materia oscura y gas sin estrellas. El objeto, ubicado a unos 14 millones de años luz de la Tierra, en las afueras de la galaxia espiral Messier 94 (M94), ha sido apodado "Nube 9".

Es un apodo muy apropiado, dado el entusiasmo que sentirían los científicos si Cloud 9 alcanzara su potencial científico. El nuevo objeto no solo podría ayudar a explicar cómo se formaron las galaxias a partir de la acumulación de materia oscura en el universo primitivo, sino que también podría proporcionar información sobre la naturaleza misma de esta misteriosa sustancia.

Conjuncion superior de Venus y Marte


  Puede que no puedas verlos, pero Venus y Marte son fáciles de encontrar. Simplemente apunta hacia el Sol. Hoy, los dos planetas se agrupan a un grado del disco solar, como se muestra aquí en una imagen del coronógrafo SOHO de la madrugada del 6 de enero.Tanto Marte como Venus se encuentran en la cara oculta del Sol. Los astrónomos llaman a este tipo de alineación "conjunción solar superior". Las conjunciones superiores simultáneas de estos dos planetas ocurren aproximadamente una vez cada seis años. Por lo tanto, es poco común, pero no *muy* raro.

lunes, 5 de enero de 2026

Una astrónoma húngara cartografía el “Platillo Volador” y localiza las “zonas de hielo” donde empiezan a nacer los planetas

 



Un disco protoplanetario visto de canto es, para la astronomía, lo más parecido a abrir una ventana lateral a la cocina donde se preparan los planetas. Eso es lo que ha explotado un equipo internacional liderado por la investigadora húngara Ágnes Kóspál (Instituto de Astronomía Konkoly Miklós Thege, HUN REN) al publicar el primer mapa detallado de las capas moleculares del disco apodado “Platillo Volador” (Flying Saucer) gracias a observaciones del sistema de antenas ALMA en Chile.Un disco protoplanetario visto de canto es, para la astronomía, lo más parecido a abrir una ventana lateral a la cocina donde se preparan los planetas. Eso es lo que ha explotado un equipo internacional liderado por la investigadora húngara Ágnes Kóspál (Instituto de Astronomía Konkoly Miklós Thege, HUN REN) al publicar el primer mapa detallado de las capas moleculares del disco apodado “Platillo Volador” (Flying Saucer) gracias a observaciones del sistema de antenas ALMA en Chile.

Un disco protoplanetario visto de canto es, para la astronomía, lo más parecido a abrir una ventana lateral a la cocina donde se preparan los planetas. Eso es lo que ha explotado un equipo internacional liderado por la investigadora húngara Ágnes Kóspál (Instituto de Astronomía Konkoly Miklós Thege, HUN REN) al publicar el primer mapa detallado de las capas moleculares del disco apodado “Platillo Volador” (Flying Saucer) gracias a observaciones del sistema de antenas ALMA en Chile.

El objeto, en la constelación de Ofiuco, debe su sobrenombre a su geometría extrema. Desde la Tierra se aprecia casi exactamente “de canto”, con una franja oscura de polvo que separa dos lóbulos más brillantes en luz visible, una firma clásica de los discos muy inclinados. Ese encaje convierte al “Platillo Volador” en un laboratorio privilegiado porque permite medir no solo “qué” moléculas hay, sino también “a qué altura” se sitúan sobre el plano medio del di

La mayoría de discos se observan con inclinaciones moderadas, lo que dificulta separar químicamente capas superpuestas. En cambio, en un sistema casi de perfil, la luz milimétrica atraviesa regiones distintas y hace posible una lectura “tomográfica” del gas y del polvo. Esa es la base del trabajo, descrito como un estudio de estratificación molecular en el “Flying Saucer”, un objeto joven en la región de formación estelar de Rho Ophiuchi.

Como contexto adicional, este disco se asocia a la joven estrella 2MASS J16281370 2431391, citada en materiales divulgativos oficiales de ALMA y ESO sobre el mismo objeto

El mapa químico en 3D y el termómetro que baja hasta 20 kelvin

El equipo ha cartografiado más de una docena de moléculas (con átomos de hidrógeno, carbono, nitrógeno, oxígeno y azufre) y ha estimado su distribución radial y su altura dentro del disco. El resultado no es una simple lista de especies, sino un retrato de “capas” con temperaturas que descienden hasta unos menos 253 grados, cerca de 20 kelvin, en zonas profundas y frías.

Ese frío extremo importa por un motivo concreto. En discos protoplanetarios, cuando la temperatura cae por debajo de ciertos umbrales, muchas moléculas pasan a estado sólido y se depositan como hielos sobre granos de polvo. En la teoría dominante, ese recubrimiento favorece que las partículas se “peguen” y crezcan, un paso esencial para fabricar agregados mayores que, con el tiempo, pueden desembocar en planetesimales y planetas. El mapa, por tanto, permite ubicar con más precisión las regiones donde la química se vuelve sólida y cambia el tipo de material disponible para construir mundos.

Entre los indicios destacados figura también la concentración, en capas profundas, de moléculas con hidrógeno pesado(deuterio), un comportamiento que la teoría predecía y que ahora aparece respaldado por la estratificación observada.

Kóspál resume la relevancia en términos de química y condiciones físicas. “Este es un gran avance en la comprensión de cómo se forman los sistemas planetarios alrededor de estrellas como nuestro Sol”, afirma en el comunicado del instituto

Qué cambia para los modelos de formación planetaria

La aportación no es solo visual. Un mapa vertical de moléculas ofrece restricciones directas para los modelos que intentan explicar la estructura térmica del gas, la densidad y la interacción entre radiación estelar, polvo y química. En términos prácticos, reduce la ambigüedad habitual al inferir dónde están las líneas de nieve (las fronteras a partir de las cuales el agua, el monóxido de carbono u otras especies se congelan) y cómo se reorganiza el inventario químico entre superficie, capas intermedias y plano medio.

En otras palabras, el “Platillo Volador” deja de ser solo una imagen icónica y se convierte en una referencia para calibrar qué esperamos ver en discos menos favorables geométricamente. ALMA, diseñado precisamente para estudiar gas y polvo en escalas planetarias, lleva años mostrando anillos, huecos y asimetrías en discos. Este resultado se suma al esfuerzo por conectar morfología y química con un detalle creciente.

https://ecoticias.com/hoyeco/una-astronoma-hungara-cartografia-el-platillo-volador-y-localiza-las-zonas-de-hielo-donde-empiezan-a-nacer-los-planetas/32192/


domingo, 4 de enero de 2026

La próxima frontera espacial está más cerca de lo que crees: bienvenido al mundo de los satélites de órbita terrestre muy baja

 

La órbita terrestre muy baja (VLEO) podría ser el próximo objetivo de los satélites del futuro. (Crédito de la imagen: Getty Images)

Este artículo se publicó originalmente en The Conversation. La publicación contribuyó con el artículo a Voces expertas: artículos de opinión y perspectivas de Space.com

Hay alrededor de 15.000 satélites orbitando la Tierra . La mayoría de ellos, como la Estación Espacial Internacional y el Telescopio Hubble , se encuentran en órbita terrestre baja (LEO), que alcanza una altura máxima de unos 2.000 kilómetros (1.200 millas) sobre la superficie terrestre.

Pero a medida que se lanzan más y más satélites a LEO ( la constelación de Internet Starlink de SpaceX por sí sola enviará eventualmente muchos miles más allí ), la región se está volviendo un poco más congestionada .

El centro de datos en órbita propuesto por Google enfrentará problemas con los desechos espaciales en una órbita ya saturada

Perihelio 2026 y radiación UV


 Este sábado 3 de enero a las 16:42 UTC (13:42 hora local), nuestro planeta alcanzó el perihelio, el punto de su órbita donde se encuentra más próximo al Sol, a aproximadamente 147 millones de kilómetros de distancia. Este fenómeno astronómico ocurre cada año en las primeras semanas de enero, justo cuando Chile y todo el hemisferio sur atraviesan el verano.

Sin embargo, la relación entre el perihelio y las condiciones climáticas es más compleja de lo que parece a simple vista. Entender este fenómeno astronómico y sus verdaderos efectos sobre Chile nos ayuda a comprender mejor por qué nuestro territorio enfrenta desafíos únicos en términos de radiación solar.

sábado, 3 de enero de 2026

¿Será el cometa C/2025 R3 (PanSTARRS) el «gran cometa» de 2026?

 A finales de abril de 2026, un cometa de período largo atravesará el sistema solar interior. Probablemente será visible con binoculares, y existe una pequeña posibilidad de que se pueda ver a simple vista


Una bola de luz verde que muestra al cometa Lemmon cruzando un cielo nocturno naranja y negro lleno de estrellas.

Cometa C/2025 A6 (Lemmon) visto sobre Málaga, España, el 1 de octubre de 2025. (Crédito de la imagen: Javier Zayas Photography/Getty Images)

 Después de la emoción de tres cometas visibles en 2025, otro podría ofrecer un espectáculo a fines de abril de 2026. Sin embargo, aunque el cometa , conocido como C/2025 R3 (PanSTARRS), podría volverse lo suficientemente brillante para ser visto a simple vista, también podría fácilmente permanecer visible solo a través de binoculares y telescopios .

Siguiendo la estela de los cometas C/2025 A6 (Lemmon) y C/2025 R2 (SWAN) en octubre, el cometa R3 (PanSTARRS) alcanzará el perihelio (su punto más cercano al Sol ) el 20 de abril de 2026. En esa fecha, este gélido visitante del sistema solar interior se acercará a 47,4 millones de millas (76,3 millones de kilómetros) del Sol.

Astrónomos detectan un raro exoplaneta 'flotante libre' a 10.000 años luz de la Tierra

 


Ilustración de un planeta que flota libremente y que ejerce una microlente gravitacional sobre una estrella distante en el centro galáctico. Dos imágenes ampliadas de la estrella fuente rodean el planeta, un fenómeno conocido como anillo de Einstein. (Crédito de la imagen: J. Skowron, K. Ulaczyk / OGLE)

Los planetas errantes —mundos que flotan en el espacio sin una estrella— siguen siendo en gran medida un misterio para los científicos. Ahora, los astrónomos han confirmado por primera vez la existencia de uno de estos mundos sin estrellas al determinar su distancia y masa: un planeta errante, aproximadamente del tamaño de Saturno, a casi 10 000 años luz de la Tierra .

Actividad solar


 Es posible que se formen tormentas geomagnéticas el 3 y 4 de enero , cuando se espera que dos CME impacten el campo magnético terrestre. El CME n.° 1 fue lanzado por una potente llamarada M7 el 31 de diciembre. El CME n.° 2 le siguió el 1 de enero, impulsado por una llamarada C6 más débil, pero mejor dirigida. Su impacto combinado podría causar tormentas geomagnéticas de clase G2 .

Nuevas observaciones revelan un planeta rebelde con la masa de Saturno

 

El  reciente hallazgo de un planeta flotante cuya masa ha sido estimada como equivalente al 22% de la de Júpiter, según estudios publicados en la revista Science, ha permitido por primera vez determinar con precisión tanto su masa como su distancia respecto a la Tierra. Esta medición precisa ha resultado posible tras observar de forma simultánea desde la Tierra y desde el espacio un singular evento de microlente gravitacional, según detalló la investigación desarrollada por equipos de la Universidad de Pekín, el Instituto de Astronomía y Ciencias Espaciales de Corea, y la Universidad de Varsovia.

De acuerdo con la información difundida por los expertos internacionales, las mediciones coordinadas a través de varios observatorios terrestres y el telescopio espacial Gaia posibilitaron una detección simultánea inédita. El medio Science describió que el evento de microlente permitió apreciar leves desfasajes en la llegada de la luz a cada emplazamiento de observación, datos que, tras someterse a un modelado complejo, arrojaron como resultado la capacidad de determinar la masa del objeto y su ubicación a unos 3.000 parsecs del núcleo de la Vía Láctea.

jueves, 1 de enero de 2026

James Webb capta una supernova en la infancia del universo

 

El telescopio James Webb ha logrado observar una supernova en la infancia del universo. Es la primera vez que el telescopio logra captar la muerte de una estrella masiva a una distancia tan grande. Algo muy útil porque es una ventana más a un período que todavía está poco estudiado…


Una supernova en la infancia del universo

La supernova ha recibido la designación GRB 250314A. Sucedió cuando el universo tenía solo unos 730 millones de años. Por lo que tuvo lugar durante la Era de reionización. Esto hace que el hallazgo sea muy importante. Proporciona una ventana directa al final de la vida de una estrella masiva, en una época en la que las primeras estrellas y galaxias estaban comenzando a formarse. El evento fue descubierto inicialmente como una gran ráfaga de rayos gamma (como de ahí las iniciales GRB, por su nombre en inglés) con una duración larga.

a detección se produjo el 14 de marzo de 2025 y, con la ayuda del Telescopio Muy Grande, del Observatorio Austral Europeo (ESO) se confirmó la enorme distancia a la que sucedió. Pero el hallazgo más importante se obtuvo gracias a las observaciones de NIRCam, la cámara de infrarrojo cercano del telescopio James Webb, que observó la región 110 días después de la supernova. Esto permitió que los investigadores pudiesen separar la luz de la explosión de la de su tenue galaxia anfitriona. Esta fue la clave de todo el proceso.

Lo explicaba así Antonio Martín-Carrillo (coautor del estudio), explicando que «La observación clave que conecta la muerte de estrellas masivas con las ráfagas de rayos gamma es el hallazgo de una supernova que se encuentra en el mismo lugar del cielo. Casi todas las supernovas estudiadas hasta ahora estaban relativamente cerca de nosotros, salvo un puñado de excepciones. Cuando confirmamos la edad de ésta, vimos una oportunidad única para estudiar cómo era el universo en aquel entonces y qué tipo de estrellas existían y morían en esa época».

La utilidad del universo local

Martín-Carrillo añade que «usando los modelos basados en la población de supernovas asociadas a ráfagas de rayos gamma en el universo local (generalmente, se llama universo local a la región hasta a 2000 millones de años luz de la Vía Láctea), hicimos algunas predicciones de cómo debería ser la emisión y lo usamos para proponer una nueva observación con el telescopio James Webb. Para nuestra sorpresa, nuestro modelo funcionó muy bien y la supernova parece encajar con la muerte de estrellas que vemos con más frecuencia. También pudimos echar un vistazo a la galaxia en la que se produjo».

https://www.astrobitacora.com/james-webb-capta-una-supernova-en-la-infancia-del-universo/