El premio reconoce el impulso en el Observatorio de Neutrinos IceCube, una instalación construida en un kilómetro cúbico de hielo del Polo Sur capaz de capturar partículas invisibles procedentes de los confines más lejanos del universo conocido
La Real Academia Sueca de Ciencias otorgó el Nobel de Física 2026 a Francis Halzen, de la Universidad de Wisconsin-Madison, en Estados Unidos, por sus contribuciones al Observatorio de Neutrinos IceCube y al descubrimiento de neutrinos de alta energía de origen astrofísico.
El reconocimiento distingue el trabajo que permitió utilizar el hielo del Polo Sur para detectar estas partículas, capaces de atravesar la Tierra y los cuerpos humanos casi sin interactuar con la materia.
El premio reconoce a Francis Halzen por impulsar el Observatorio de Neutrinos IceCube, una instalación construida en un kilómetro cúbico de hielo del Polo Sur. Sus sensores registran destellos de luz producidos cuando, de manera excepcional, un neutrino choca con un núcleo atómico, lo que permite rastrear partículas procedentes del universo distante.