Una de las teorías sobre el origen de la vida en la Tierra sostiene que las moléculas orgánicas necesarias para impulsarla llegaron a bordo de cometas. Estos cuerpos celestes, compuestos principalmente por hielo, polvo, rocas y gases, habrían impactado el planeta y dejado moléculas como el carbono, nitrógeno y los aminoácidos, esenciales para construir las primeras estructuras celulares.
Ahora, un equipo liderado por investigadores de la Universidad de Cambridge, Reino Unido, cuestiona esta posibilidad. Apoyados en simulaciones informáticas, señalan que es “extremadamente improbable” que los impactos cometarios hayan traído las moléculas que impulsaron la vida.










