En la Tierra, el Gran Colisionador de Hadrones puede hacer colisionar átomos y acelerar partículas a velocidades cercanas a la de la luz; pero en el espacio, existen rayos cósmicos de alta energía con una potencia más de 10 millones de veces superior a la de esas veloces partículas. Ahora, una nueva investigación sugiere que dichos rayos cósmicos podrían ocultar un secreto clave para resolver un enigma espacial de 60 años.