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| Remanente de la supernova 1987A observado por ALMA. El área morada representa las emisiones de las moléculas de SiO; el amarilla corresponde a la emisión de las moléculas de CO. El anillo azul corresponde a datos del telescopio espacial Hubble (H-alpha) artificialmente representados en 3D. / ALMA /ESO /NAOJ/ NRAO)/ R. Indebetouw |
Astrónomos de la Universitat de València y del National Radio Astronomy Observatory (NRAO-Virginia, EEUU) han determinado la estructura 3D de la emisión molecular de una supernova. Esto significa que han podido observar en tres dimensiones los restos de la estrella tras su explosión, algo que no había sido posible hasta ahora. Entre los restos de una estrella que explotó en febrero de 1987 se encuentra un denso puñado de moléculas y polvo formado tras el enfriamiento de la misma. Un grupo de astrónomos contempló este fenómeno en la Supernova 1987A situada en la Gran Nube de Magallanes, una diminuta galaxia ubicada en la periferia de la Vía Láctea, a unos 163.000 años luz de la Tierra.