La galaxia Andrómeda de fondo
Investigadores de Cambridge han encontrado una nueva forma de medir la energía oscura, la fuerza misteriosa que constituye más de dos tercios del universo, en nuestro propio patio trasero cósmico.
Descubrieron que puede ser posible detectar y medir la energía oscura mediante el estudio de Andrómeda, nuestro vecino galáctico de al lado que está en curso de colisión en cámara lenta con la Vía Láctea.
Desde que se identificó por primera vez a fines de la década de 1990, los científicos han utilizado galaxias muy distantes para estudiar la energía oscura, pero aún no la han detectado directamente. Sin embargo, los investigadores de Cambridge descubrieron que al estudiar cómo Andrómeda y la Vía Láctea se mueven una hacia la otra dada su masa colectiva, podrían establecer un límite superior en el valor de la constante cosmológica, que es el modelo más simple de energía oscura. El límite superior que encontraron es cinco veces mayor que el valor de la constante cosmológica que se puede detectar en el universo primitivo.
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