Recreación artística del disco protoplanetario 170-337 y el chorro de gas HH514, emanado desde su interior. Estos objetos se encuentran localizados en el centro de la Nebulosa de Orión. La alta concentración de azufre en HH514 puede ser evidencia indirecta de procesos de formación de exoplanetas. Crédito: Gabriel Pérez Díaz (IAC).
Una investigación internacional, dirigida por científicos del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), ha mostrado la existencia de compuestos sólidos de azufre acumulados en HH514, un chorro de gas eyectado desde el corazón de la Nebulosa de Orión. La concentración de este elemento químico podría estar relacionada con procesos de formación de exoplanetas. En el estudio se han utilizado tres de los telescopios ópticos más importantes del mundo: el Very Large Telescope (VLT), el Gran Telescopio de Canarias (GTC o Grantecan) y el Telescopio Espacial Hubble (HST).
En la Nebulosa de Orión, existe una gran cantidad de protoestrellas y discos protoplanetarios. Estos se encuentran inmersos en el intenso campo de radiación ultravioleta producido por las estrellas del Trapecio de Orión, que ionizan el gas y pueden fotoevaporar estas estructuras, desintegrándolas. Es por ello que se cree bastante improbable la formación planetaria en estos ambientes hostiles. Sin embargo, la composición química de los múltiples chorros de gas que se originan y se propagan en las inmediaciones de los discos protoplanetarios puede revelar pistas sobre este fenómeno.
