Dos estudios con observaciones del telescopio espacial Webb del hielo de dióxido de carbono (CO2) en la luna Europa de Júpiter, indican que se origina en una fuente dentro de su océano interno.
Los hallazgos de ambos grupos de investigación aportan nuevos datos sobre la composición poco conocida del océano interno de Europa. Se cree que, bajo una corteza de hielo sólido, la luna Europa de Júpiter tiene un océano subsuperficial de agua líquida salada.
Por ello, Europa es un objetivo primordial en la búsqueda de vida en otros lugares del Sistema Solar. La evaluación de la habitabilidad potencial de este océano profundo depende de su composición química, incluida la abundancia de elementos biológicamente esenciales como el carbono.
Investigaciones anteriores han detectado la presencia de hielo sólido de CO2 en la superficie de Europa, pero no ha sido posible determinar si el CO2 se originó en el océano subterráneo, si llegó a la superficie de la luna por el impacto de meteoritos o si se produjo en la superficie a través de interacciones con la magnetosfera de Júpiter. Determinar el origen del CO2 podría restringir la química del océano interno de Europa.
