El 3 de marzo de 2022, con solo unos meses transucrridos de la misión nominal de Solar Orbiter, el Extreme Ultraviolet Imager (EUI) de la nave espacial arrojó datos que mostraban por primera vez que un fenómeno magnético llamado reconexión estaba ocurriendo persistentemente en escalas diminutas.
En ese momento, la nave espacial estaba a mitad de camino entre la Tierra y el sol. Esto permitió observaciones coordinadas con las misiones del Observatorio de Dinámica Solar (SDO) y el Espectrógrafo de Imágenes de la Región de la Interfaz (IRIS) de la NASA. Los datos de las tres misiones se combinaron luego durante el análisis.
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