Un minucioso análisis de muestras lunares y meteoritos reabre el debate sobre el origen de Theia, el misterioso mundo que habría chocado con la Tierra hace 4.500 millones de años.
Restos químicos en rocas terrestres y lunares podrían conservar las huellas del antiguo cuerpo conocido como Theia. Estas pistas refuerzan la teoría de un choque monumental que habría dado origen a la Luna. Image: Max Planck Institute
Hace miles de millones de años, cuando nuestro planeta apenas empezaba a consolidarse, un suceso descomunal habría marcado para siempre su destino. Según un estudio reciente, aquel episodio no fue obra del azar cósmico, sino el resultado del encuentro entre la joven Tierra y un cuerpo vecino que los investigadores identifican como Theia. Aunque este objeto quedó destruido para siempre, su rastro sigue latente en fragmentos que hoy se estudian con tecnología precisa.