No tenemos ninguna pista de como es, si es que existe, la vida fuera de nuestro planeta. Por eso, lo único que podemos hacer es buscar formas de existencia a nuestra imagen y semejanza, con los parámetros que conocemos. Investigaciones recientes han sugerido que una de cada cinco estrellas similares al Sol tienen planetas rocosos del tamaño de la Tierra en su zona habitable. Aunque encontrar un planeta de nuestro tamaño con el potencial de vida no sea demasiado difícil, las probabilidades de encontrar uno con vida que se encuentre en la misma coyuntura evolutiva complica algo el asunto. Ahora un estudio publicado en International Journal of Astrobiology ofrece un hilo de donde tirar: la vida primitiva en la Tierra era púrpura, lo que podría significar que este sea el color que predomine en los planetas habitados.
