Así es el resto de la supernova vista en 1181: la nueva imagen revela “perlas” gigantes de gas
Hace casi 850 años, astrónomos de Japón, China y el mundo árabe anotaron una luz nueva en el cielo, sin saber que era una estrella que explotaba. Hoy, un equipo internacional obtuvo la imagen más detallada de Pa 30, los restos de esa supernova registrada en el año 1181, y lo que apareció sorprendió a los propios investigadores.
El trabajo, publicado en The Astrophysical Journal, lo codirigieron Tim Cunningham, del Centro de Astrofísica de Harvard y Smithsonian, e Ilaria Caiazzo, del Instituto de Ciencia y Tecnología de Austria. Lo que parecían estelas suaves, como fuegos artificiales, son en realidad cadenas de nudos de gas alineados como perlas en un collar, cada uno capaz de contener diez veces la órbita de Neptuno.
Qué es Pa 30 y por qué es único
La nebulosa fue identificada en 2013 por un científico aficionado y recién después la vincularon con aquella explosión que quedó anotada en registros japoneses, chinos y árabes. Así pasó a ser una de las cinco supernovas previas al telescopio cuyos restos estuvieron mucho tiempo sin ubicar.
Está a unos 7.500 años luz de la Tierra, bastante más cerca que el centro de la Vía Láctea, situado a unos 26.000 años luz. Esa cercanía es la que permite ver tanto detalle, según explicó Caiazzo, y la vuelve una pieza muy valiosa para la investigación.
En su centro sobrevive una “estrella zombi”, lo que quedó de una explosión incompleta conocida como supernova de tipo Iax. Los investigadores proponen que todo comenzó con el choque de dos enanas blancas, estrellas apagadas y muy densas del tamaño de la Tierra. Es el único caso de este tipo observable en nuestra galaxia.
Nudos uniformes y una estrella quieta
Al analizar la luz del azufre ionizado y del oxígeno doblemente ionizado, el equipo detectó unas diez veces más filamentos que en imágenes anteriores, con nudos de tamaño sorprendentemente parejo. Además, la estrella superviviente está casi perfectamente en el centro y prácticamente no se mueve, algo poco habitual después de una explosión.
Las observaciones se hicieron con el telescopio Gemini North, ubicado a más de 4.200 metros de altura en Mauna Kea, Hawái, gemelo del Gemini Sur instalado en Chile. Con estos datos, el equipo planea buscar restos similares en la Vía Láctea y en galaxias cercanas, donde podrían quedar otros todavía ocultos.https://radiomitre.cienradios.com/ciencia/asi-es-el-resto-de-la-supernova-vista-en-1181-la-nueva-imagen-revela-perlas-gigantes-de-gas/
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