Rusia no se quiere quedar fuera de la carrera espacial y este martes ha presentado el propulsor más potente del mundo, el RD-171MV, que será utilizado en los nuevos cohetes portadores de clase media Soyuz-5 (Irtish) y de clase superpesada Yenisei. El director general de la agencia espacial rusa Roscosmos, Dmitri Rogozin, ya había adelantado en febrero que este propulsor superaría por su potencia a todos los análogos del mundo y, finalmente, las expectativas se han cumplido.
