Instantánea de la simulación por supercomputadora del nacimiento de un cuásar primordial. En las intersecciones de corrientes turbulentas de gas frío y denso (en azul y verde) se formaron las primeras estrellas masivas (amarillo y rojo) que se convertirán en las semillas de los agujeros negros supermasivos característicos de los cuásares.
El misterio de cómo se formaron los primeros cuásares – algo que ha intrigado a los científicos durante casi 20 años – ha sido resuelto ahora por un equipo de astrofísicos dirigido por Daniel Whalen (Universidad de Portsmouth).
La existencia de más de 200 cuásares alimentados por agujeros negros supermasivos menos de 1000 millones de años después del Big Bang ha constituido uno de los problemas más destacados de la astrofísica porque no se entendía cómo pudieron formarse tan pronto. Ahora, un equipo de astrónomos ha descubierto que los primeros cuásares se formaron de manera natural en las condiciones violentas y turbulentas de raras reservas de gas presentes en el Universo temprano.
