Un equipo investigador liderado por la Universidad de California Riverside propone diseñar detectores cósmicos de monóxido de carbono como alerta de mundos distantes llenos de formas de vida simples.
"Con el lanzamiento del Telescopio Espacial James Webb dentro de dos años, los astrónomos podrán analizar las atmósferas de algunos exoplanetas rocosos", dijo Edward Schwieterman, autor principal del estudio y miembro del Programa Postdoctoral de la NASA en el Departamento de Ciencias de la Tierra de Riverside. "Sería una pena pasar por alto un mundo habitado porque no consideramos todas las posibilidades".
