Ilustración de artista de una estrella supergigante amarilla en un sistema binario cercano, con una estrella compañera azul. Crédito: Kavli IPMU / Aya Tsuboi.
Una estrella presupernova, curiosamente amarilla, ha hecho que los astrofísicos se replanteen qué es posible cuando mueren las estrellas más masivas de nuestro Universo.
Al final de sus vidas, las estrellas frías, amarillas, se encuentran típicamente envueltas en hidrógeno, que esconde el interior caliente y azul de la estrella. Pero esta estrella amarilla, situada a 35 millones de años-luz de la Tierra, en el cúmulo de galaxias de Virgo, carecía, misteriosamente, de esta capa crucial de hidrógeno en el momento de su explosión, por lo que debería de haber sido extremadamente azul y no amarilla.
