de Tel Aviv University / Nature
Un nuevo estudio de la Universidad de Tel Aviv revela que los agujeros negros, formados a partir de las primeras estrellas de nuestro universo, calentaron el gas del espacio más tarde de lo que se pensaba. También dejaron una clara huella en ondas de radio, que los astrónomos pueden buscar.
El profesor Rennan Barkana explica que "en la era de formación de las primeras estrellas el universo estaba lleno de átomos de hidrógeno, así que el método más prometedor para observar la época en la que se formaron las primeras estrellas es medir las emisiones de hidrógeno en ondas de radio".
