Variedad de efectos multionda del agujero negro de M87 observada en los telescopios de la colaboración EHTDatos de 19 observatorios brindan una visión de largo alcance del primer agujero negro captado en imagen y el sistema que alimenta, y mejoran las pruebas de la Relatividad General de Einstein.
En 2019, una colaboración mundial de científicos utilizó una colección global de radiotelescopios llamada Event Horizon Telescope (EHT) para hacer la primera imagen de un agujero negro: el agujero negro supermasivo en el núcleo de la galaxia M87, a unos 55 millones años luz de la Tierra. Este logro tan buscado fue un hito científico importante. Sin embargo, cualquier imagen en una sola longitud de onda puede dar solo una imagen parcial de todo el fenómeno.
“Sabíamos que la primera imagen directa de un agujero negro sería revolucionaria”, dijo en un comunicado Kazuhiro Hada del Observatorio Astronómico Nacional de Japón, coautor del nuevo estudio. “Pero para aprovechar al máximo esta notable imagen, necesitamos saber todo lo que podamos sobre el comportamiento del agujero negro en ese momento mediante la observación de todo el espectro electromagnético”, agregó.
La tremenda atracción gravitacional de un agujero negro supermasivo puede impulsar chorros de partículas que viajan casi a la velocidad de la luz a través de grandes distancias. El resultado produce radiación electromagnética que abarca todo el rango, desde ondas de radio hasta luz visible y rayos gamma.
En el vídeo, los resultados de cada telescopio a lo largo de la campaña de observación revelan estructuras nunca antes vistas y el impacto del agujero negro en sus alrededores en regiones que abarcan de uno a 100.000 años luz de diámetro.