¿Qué sería mejor, encontrar vida en el universo, o no hacerlo? No encontrarla podría significar que estamos solos en ese inmenso, vacío y frío lugar del cosmos. Encontrarla... encontrarla abre la puerta a varias posibilidades. Una de ellas es topar con vida inteligente. Y otra de ellas y quizá no tan halagueña, sería ser encontrados por una civilización extraterrestre. Ambas situaciones evidenciarían que efectivamente no estamos solos. La diferencia radica en que de darse la segunda opción, la nuestra, la civilización que hemos construido aquí en la Tierra, con todas nuestras veleidades, se encontraría por primera vez en mucho tiempo en una situación a la que no estamos acostumbrados: con una especie por encima de nosotros en la pirámide evolutiva.
