El Sol está situado dentro de uno de los brazos espirales de la galaxia de la Vía Láctea, a unos dos tercios de la distancia entre el centro y las regiones exteriores. Como estamos dentro de la galaxia, el oscurecimiento por el polvo y la confusión de fuentes que se hallan a lo largo de nuestra línea visual hacen que el cartografiado de la galaxia sea una tarea difícil. Los astrónomos piensan que la galaxia es una espiral simétrica.
