Científicos de Oxford y Aberdeen (Reino Unido) descubrieron por primera vez en 2008 cerca de Ullapool, al noroeste de Escocia, la evidencia de una colisión de meteoritos, pero su ubicación precisa seguía siendo un misterio, informó DPA.
Ahora un nuevo informe, publicado en el Journal of the Geological Society muestra cómo un equipo dirigido por el doctor Ken Amor detectó el lugar del cráter.
