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| Este tipo de olas (o inestabilidades de Kelvin - Helmholtz) se producen como consecuencia de que la Tierra es un imán gigantesco |
Dos artículos publicados recientemente han aportado novedades sobre las inestabilidades de Kelvin -Helmholtz y su rol en los límites del espacio más cercano a la Tierra. Tanto el artículo publicado en «Nature Communications» por Shiva Kavosi, de la Universidad de New Hampshire en Durham, como el estudio realizado por Brian Walsh de la Universidad de Boston y Evan Thomas (del Centro de Vuelo Espacial Goddard en Maryland) aparecido en «Journal of Geophysical Research» anticipan un rol y una incidencia mayores de este tipo de ondas de lo que se pensaba hasta el momento, informa la web especializada esciencenews.com.
Con anterioridad a los dos trabajos referidos, los científicos habían registrado ocasionalmente ondas de Kelvin - Helmholtz en estos límites entre nuestra atmósfera y el espacio. Las nuevas investigaciones demuestran que estas son más comunes de lo que se creía.