El equipo detrás del módulo de aterrizaje InSight Mars de la NASA ha ideado una forma innovadora de aumentar la energía de la nave espacial en un momento en que sus niveles de potencia han estado cayendo. El brazo robótico del módulo de aterrizaje dejó caer arena cerca de un panel solar, lo que ayudó al viento a llevarse parte del polvo del panel. El resultado fue una ganancia de aproximadamente 30 vatios-hora de energía por sol, o día marciano.