
Las dificultades persistentes con el hidrógeno líquido durante las fases de prueba del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) obligaron a los equipos de la NASA a detener el ensayo general de lanzamiento apenas cinco minutos antes del clímax previsto. Ante este escenario, el jefe de la NASA, Jared Isaacman, comunicó el martes que la agencia deja atrás la ventana de lanzamiento de febrero y realinea el cronograma de Artemis II para contemplar marzo como la fecha más próxima viable para la siguiente etapa del programa, según reportó Europa Press.Según explicó Isaacman a través de un comunicado difundido en la red social X y recogido por Europa Press, la suspensión se debió principalmente a una fuga continua de hidrógeno líquido identificada en la interfaz de la etapa central del cohete durante el proceso de llenado de combustibles. El procedimiento de llenado experimentó varias pausas técnicas destinadas a calentar los componentes del hardware y modificar el flujo del propelente, en un intento por controlar la fuga. Los equipos de la NASA lograron completar el llenado de todos los tanques correspondientes tanto a la etapa central del cohete como a la denominada etapa de propulsión criogénica provisional. Tras ello, se realizó una cuenta regresiva final aproximada de cinco minutos, momento en el que el secuenciador terrestre de lanzamiento interrumpió las operaciones debido a un incremento en la tasa de fuga, informó el responsable de la agencia espacial.