Jackson Barnes, estudiante de posgrado de la Universidad Estatal de Michigan (MSU), desarrolló una simulación informática que permite observar por primera vez cómo se forman de manera natural los planetesimales de forma bilobulada mediante el colapso gravitacional, reproduciendo así de manera convincente estas estructuras presentes más allá de Neptuno. Esta nueva aproximación aporta una posible solución al origen de los objetos en forma de muñeco de nieve que desde hace décadas desconciertan a la comunidad científica, según informó la MSU. El estudio fue publicado en la revista 'Monthly Notices of the Royal Astronomical Society'.
La investigación responde a una pregunta planteada por astrónomos durante años: por qué numerosos cuerpos helados ubicados en el sistema solar exterior presentan una morfología asemejada a la de dos esferas conectadas. De acuerdo con la MSU, estos cuerpos, identificados como planetesimales binarios de contacto, son relativamente comunes en el Cinturón de Kuiper, una región donde uno de cada diez objetos presenta esta conformación.
El Cinturón de Kuiper, que se sitúa más allá del cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter, contiene planetesimales que constituyen los remanentes helados e intactos de los orígenes del sistema solar. Según reportó la MSU, se observa que estos objetos, comparados con el muñeco de nieve Frosty, cuentan con dos lóbulos fusionados, y su formación se planteaba hasta ahora como un enigma.
La sonda New Horizons de la NASA en enero de 2019 registró por primera vez imágenes cercanas de estos sistemas binarios de contacto, impulsando el interés por investigar su prevalencia. El medio detalló que, tras este hallazgo, científicos identificaron que aproximadamente el 10% de los cuerpos observados en el Cinturón de Kuiper tiene esta morfología bilobulada. Las simulaciones previas no habían logrado reproducir estos resultados, pues trataban las colisiones de objetos como fusiones esféricas entre masas fluidas, imposibilitando la aparición de formas como las observadas en Frosty.
El método propuesto por Barnes, reportó la MSU, integró física más realista, permitiendo que los planetesimales retuvieran su resistencia estructural y su capacidad para sostenerse entre sí, un avance que sólo fue posible mediante los recursos del Instituto de Investigación Cibernética (ICER) de la misma universidad y su clúster de computación de alto rendimiento.
La explicación detallada en la investigación surge, en parte, por la escasa probabilidad de colisiones en la región del Cinturón de Kuiper. El medio indicó que estos planetesimales binarios casi no presentan cráteres, lo que refuerza la hipótesis de que han permanecido prácticamente intactos desde su formación. Los objetos se forman a partir de la acumulación gravitacional y sucesiva unión de materiales de tamaño milimétrico y pequeñas rocas, simulando el modo en que copos de nieve individuales se aglomeran en una bola de nieve.
Seth Jacobson, autor principal del artículo y profesor de Ciencias de la Tierra y Ambientales en la MSU, afirmó que “si consideramos que el 10% de los planetesimales son sistemas binarios de contacto, el proceso que los forma no puede ser excepcional”. Esto, según publicó la MSU, fortalece la idea de que el colapso gravitacional ofrece una explicación consistente con las observaciones realizadas hasta el momento.
El proceso descrito en la simulación plantea que, al girar, la nube original de materiales se colapsa sobre sí misma y genera dos objetos diferenciados, que quedan orbitando mutuamente. Con el paso del tiempo, este movimiento orbital se ajusta hasta que ambas masas se contactan de forma suave y se mantienen unidas, conservando una estructura bilobulada sin perder su forma esférica original.
Barnes indicó, de acuerdo con la MSU, que la persistencia de estos objetos a lo largo de la historia del sistema solar se debe en gran medida a la ausencia de impactos que los fragmenten o separen. Según sostuvo, los sistemas binarios que se forman tienden a mantenerse intactos por estar ubicados en una región poco poblada, lo que reduce el riesgo de colisiones.
Previamente, los científicos habían considerado la posibilidad del colapso gravitacional como la causa principal de la formación de los planetesimales bilobulados, pero no existía una simulación que incluyera en detalle la física relevante hasta el desarrollo presentado por Barnes. Tal como expuso el propio investigador: “Podemos probar esta hipótesis por primera vez de forma legítima”. Esta capacidad de reproducir el proceso en simulaciones informáticas representa un adelanto considerable para la comprensión de la formación planetaria en las regiones externas del sistema solar.
El equipo actualmente trabaja, según publicó la MSU, en la creación de una simulación aún más completa para modelar con mayor precisión el colapso gravitacional y entender si mecánicas similares permiten la formación de sistemas binarios y múltiples más complejos. A medida que la NASA continúe desplegando misiones para analizar regiones del sistema solar poco exploradas, los investigadores prevén que puedan encontrarse nuevos ejemplos de planetesimales bilobulados similares a Frosty, ampliando el conocimiento sobre cómo surgen estas configuraciones en entornos alejados y poco alterados desde los albores de la Vía Láctea.https://www.infobae.com/america/agencias/2026/02/19/por-que-algunos-objetos-en-el-espacio-parecen-munecos-de-nieve-astronomos-lo-aclaran/
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