martes, 24 de febrero de 2026

Los fantasmas del universo son huellas del pasado, huellas de que algo estuvo encendido

 


a investigadora del Instituto de Radioastronomía y Astrofísica, de la UNAM, impartió la conferencia Cazando fantasmas: cuando los centros galácticos se apagan, como parte del ciclo Noticias del cosmos.

En la sesión, coordinada por Susana Lizano y Luis Felipe Rodríguez Jorge, miembros de El Colegio Nacional, se refirió a las huellas del pasado en el universo, que se pueden observar con el espectro electromagnético.

De acuerdo con Esparza, se ha encontrado que una galaxia tiene un brillo que dura entre diez a la siete y diez a la nueve años, esto quiere decir, “imaginemos que la vida humana llega hasta los 80 años, diez a la siete es como 125 mil vidas humanas”.

Esta semana que celebró el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, “me gustaría iniciar diciendo que la ciencia necesita todas las miradas y el universo también se entiende mejor así”, subrayó Donaji Esparza, investigadora del Instituto de Radioastronomía y Astrofísica de la UNAM, al impartir la conferencia Cazando fantasmas: cuando los centros galácticos se apagan, como parte del ciclo Noticias del cosmos, coordinado por Susana Lizano y Luis Felipe Rodríguez Jorge, miembros de El Colegio Nacional.

Recordó que una galaxia es un conjunto de estrellas, gas y polvo, unidos por gravedad. “Nosotros nos vamos a concentrar en núcleo galáctico, que es la parte central de las galaxias que puede brillar por miles de millones de años, sin embargo, esa fase no es permanente. Son como corazones de las galaxias, pero no laten para siempre”.

En palabras de la científica, en el centro del núcleo de la galaxia existe algo que se llama agujero negro supermasivo, es una región en el espacio en el que están contenidos millones de soles. Es decir, “si el planeta Tierra tuviera un agujero negro, tendría que contener todas sus ciudades y territorios al tamaño de una canica. Es una región en la que está contenida mucha masa. En realidad, los agujeros negros están ahí, enormes y callados”.

Aunque no se pueden ver, los agujeros negros se ven, a través de las nubes de gas y polvo. Cuando pasan estos elementos muy cerca del agujero negro, este comienza a comer todo ese material y se observa por el brillo que genera esa acción, apuntó. Detalló que, cuando esta región del cosmos está comiendo una nube de polvo o gas, su centro llega a ser muy brillante y su puede ver desde muy lejos.

“Algo que llama mucho la atención de los agujeros negros, son los chorros de material conocidos como jets en inglés. Ese brillo va a llegar tan lejos que forma unas estructuras y están conectadas a la parte interna.  Los jets llegan a todo el universo; pero ese brillo no es eterno, se ha encontrado que una galaxia tiene este brillo que dura entre diez a la siete y diez a la nueve años, esto quiere decir, imaginemos que la vida humana llega hasta los 80 años, diez a la siete es como 125 mil vidas humanas”.

La investigadora señaló que, durante su época activa, el agujero negro tiene actividad intermitente, no siempre está comiendo material de gas o polvo. Pero ¿Por qué se ve gas brillante si el núcleo está apagado? El efecto es como el de una vela prendida que cuando se sopla se apaga, pero se sigue viendo el humo que queda alrededor, eso es lo que se observa con los núcleos activos. “Es decir, los fantasmas que vamos a ver son prácticamente huellas del pasado, huellas de que algo estuvo encendido”.

Al responder a la pregunta: ¿Cómo se manifiestan esos fantasmas del universo? Donaji Esparza explicó que hay varios tipos, por ejemplo, se manifiestan, a través del gas que sigue brillando; o del polvo que se calienta cerca del agujero negro, que es como el equivalente al carbón, que a pesar de estar apagado sigue radiando luz; o también se puede hacer presente por los chorros de radio y, sobre todo, las burbujas gigantes que salen del centro de la galaxia.

“Estos fantasmas son ecos del pasado, entre más lejos se encuentra la luz, más lejos está en el pasado. Una vez que se queda sin comida, toda esa energía que estaba cerca y que hacía que irradiara la fogata. Después de 129 días no vamos a poder ver ningún rastro del gas caliente del agujero negro, pero para que no encontremos ninguna huella del gas, como si la fogata se hubiera apagado, van a pasar 32.6 años”.

Agregó que, después de este proceso, están las nubecitas que se encontraban alrededor, en el exterior, que para dejarlas de ver deberán pasar 3 mil 260 años, así que hay tiempo para observarlas. “¿Cómo podemos encontrar estos fantasmas? Los podemos observar, a través del espectro electromagnético. Necesitamos telescopios especiales que detectan la luz de rayos x, los que detectan el infrarrojo, las ondas de radio y el óptico”.

“Entonces surge la idea de buscar estos fantasmas, a través del proyecto llamado Galaxy Zoo, creado por universidades de Estados Unidos y grupos de trabajo en Europa, entonces, aquí tienen un catálogo de galaxias tomados desde diferentes telescopios y les piden a los voluntarios, no necesitan ser astrónomos, sólo piden unirse y reciben una breve introducción, para que les ayuden a clasificar las galaxias según tu telescopio”, concluyó Donaji Esparza.


La conferencia Cazando fantasmas: cuando los centros galácticos se apagan, como parte del ciclo Noticias del cosmos, se encuentra disponible en las plataformas digitales de El Colegio Nacional:https://colnal.mx/noticias/los-fantasmas-del-universo-son-huellas-del-pasado-huellas-de-que-algo-estuvo-encendido-donaji-esparza/

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