El científico de la Universidad de Oxford Andrew Snyder-Beattie ha alertado de que el descubrimiento de planetas habitables en el Universo no es una buena noticia para la humanidad, ya que "aumentan ligeramente el crédito de la extinción humana a corto plazo", debido al concepto conocido como 'el gran filtro'.
En un artículo publicado en 'The conversation', el experto valora el descubrimiento anunciado la pasada semana del primer planeta hallado en zona habitable con el mismo tamaño de la Tierra: Kepler-186f. A su juicio, lo que sí es noticia son las consecuencias del logro.
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lunes, 28 de abril de 2014
viernes, 19 de julio de 2013
¿Cómo los científicos buscan planetas habitables?
viernes, 24 de febrero de 2012
Científicos del IAC descubren que la composición de planetas terrestres es diferente a la de La Tierra
Un equipo internacional con participación del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) ha descubierto que la estructura química de los planetas de tipo terrestre puede ser muy diferente de la composición básica de la Tierra, lo que tendría un gran impacto en la existencia y la formación de las biosferasUn equipo internacional con participación del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) ha descubierto que la estructura química de los planetas de tipo terrestre puede ser muy diferente de la composición básica de la Tierra, lo que tendría un gran impacto en la existencia y la formación de las biosferas.
Según el trabajo que acaba de publicar la revista 'The Astrophysical Journal Letters' en su versión digital y cuya edición impresa aparecerá el próximo 1 de marzo, no todos los planetas semejantes a la Tierra presentan las condiciones necesarias para que exista vida en ellos.
El investigador del IAC que dirige el proyecto, Garik Israelian, explica que "probablemente" hay miles de millones de planetas como la Tierra en el universo, pero una gran mayoría de ellos podrían tener una estructura interna y atmosférica completamente distintas.
"La formación de planetas en entornos químicos no solares, muy comunes en el universo, puede dar lugar a la formación de mundos extraños muy diferentes de la Tierra", señala en el comunicado.
Estudiar las abundancias químicas en la fotosfera de las estrellas --superficie luminosa que las delimita, de la que viene la luz que vemos y de donde emana su radiación-- constituye la clave para entender cómo y cuáles de las nubes protoplanetarias forman planetas o no.
Estos estudios también sirven para investigar la composición y estructura tanto interna como atmosférica de los planetas extrasolares. Son importantes a su vez para elaborar modelos de formación y evolución planetaria.
Los elementos fundamentales para que aparezcan moléculas orgánicas y vida en un planeta son el carbono, el oxígeno, el nitrógeno y el hidrógeno. Para la formación de un planeta como la Tierra también sería necesario contar con hierro, silicio y magnesio, además de azufre o calcio, entre otros.
Para la generación de calor en el interior de la tierra son muy importantes los elementos radiactivos, como el uranio 235 y 238, el torio 232 y el potasio 40. Los elementos radiactivos son los más inestables de la tabla periódica y al desintegrarse producen calor.
Existen estudios teóricos que sugieren que las proporciones de carbono/oxígeno y magnesio/silicio son las más importantes para determinar la mineralogía de los planetas de tipo terrestre, dado que suministran una información valiosa sobre la composición de estos planetas.
En este campo de investigación extremadamente joven, con muy pocos trabajos publicados, el equipo de Jade Carter-Bond, del Planetary Science Institute, realizó en 2010 las primeras simulaciones numéricas de formación de planetas que tenían en cuenta la composición química de la nube protoplanetaria.
Desde el IAC, donde se proporcionan datos observacionales y se discuten los resultados de los modelos teóricos, el equipo encabezado por la investigadora Elisa Delgado Mena, del Centro de Astrofísica de la Universidad de Oporto, desarrolló el primer estudio uniforme detallado de las abundancias de carbono, oxígeno, magnesio y silicio en 61 estrellas con planetas y 270 estrellas sin planetas.
CONTENIDO EXTRA DE SILICIO
En este trabajo se encontraron cocientes mineralógicos muy diferentes a los del Sol mostrando que hay una gran variedad de sistemas planetarios que no son similares al Sistema Solar. Muchas de las estrellas con planetas presentaban un valor de magnesio/silicio menor que 1, por lo que sus planetas tendrán un gran contenido extra de silicio.
"La cantidad de elementos radiactivos y algunos refractarios, especialmente el silicio, puede tener graves implicaciones para ciertos procesos planetarios como la tectónica de placas o la actividad volcánica", señala Israelian. El magma rico en silicio es más viscoso, lo que haría las erupciones volcánicas más explosivas.
Las últimas simulaciones numéricas han mostrado una gran diversidad en las composiciones básicas de los planetas de tipo terrestre que podrían existir en los sistemas planetarios estudiados. Los planetas simulados en sistemas con un cociente magnesio/silicio menor que 1 resultaron ser deficientes en magnesio en comparación con la Tierra, con silicatos como piroxeno y varios feldespatos.
Las abundancias de carbono de los planetas simulados también varían en concordancia con el valor de carbono/oxígeno de sus estrellas progenitoras.
PLANETAS HABITABLES
Para Delgado Mena, "a la hora de buscar planetas habitables, sería muy útil un estudio previo de las abundancias químicas de los sistemas planetarios, ya que podríamos descartar ciertos tipos de planetas en los que la formación de vida sería muy improbable, como aquellos ricos en carbono, dominados por especies como dominados por especies como el grafito o los carburos de silicio o de titanio".
Los compuestos ricos en carbono son muy refractarios, lo que significa que solidifican a muy alta temperatura. Cuando el disco gaseoso protoplanetario alrededor de una estrella se está enfriando, estos elementos son los primeros en solidificar muy cerca de la estrella, donde es muy improbable que exista agua en forma de hielo (uno de los indicios de la vida), aunque no se puede descartar la adición de agua mediante cometas en fases más tardías.
Gracias a las simulaciones de sistemas planetarios, también se ha visto que los planetas más interiores, situados hasta una distancia de 0,5 unidades astronómicas (UA) de su estrella, --una unidad astronómica es aproximadamente igual a la distancia media entre la Tierra y el Sol-- contienen una cantidad significativa de los elementos refractarios aluminio y calcio: un 47% de la masa planetaria.
En cambio, los planetas que se forman más allá de 5 UA disminuyen progresivamente su cantidad de aluminio y calcio según se va incrementando la distancia.
METALES
Todos los planetas gemelos a la Tierra considerados en este trabajo tienen composiciones dominadas por el oxígeno, el hierro, el magnesio y el silicio, con la mayoría de estos elementos depositados en forma de silicatos o metales, como el hierro.
Otro de los miembros del equipo, el astrofísico del IAC Jonay González Hernández resume la labor del grupo en la actualidad: "Estamos trabajando para disminuir los errores en la determinación de abundancias y hacer que los resultados de los modelos teóricos y las simulaciones numéricas sean más fiables, pero todavía queda mucho trabajo por hacer".
(EuropaPress)
http://noticias.lainformacion.com leer mas
Según el trabajo que acaba de publicar la revista 'The Astrophysical Journal Letters' en su versión digital y cuya edición impresa aparecerá el próximo 1 de marzo, no todos los planetas semejantes a la Tierra presentan las condiciones necesarias para que exista vida en ellos.
El investigador del IAC que dirige el proyecto, Garik Israelian, explica que "probablemente" hay miles de millones de planetas como la Tierra en el universo, pero una gran mayoría de ellos podrían tener una estructura interna y atmosférica completamente distintas.
"La formación de planetas en entornos químicos no solares, muy comunes en el universo, puede dar lugar a la formación de mundos extraños muy diferentes de la Tierra", señala en el comunicado.
Estudiar las abundancias químicas en la fotosfera de las estrellas --superficie luminosa que las delimita, de la que viene la luz que vemos y de donde emana su radiación-- constituye la clave para entender cómo y cuáles de las nubes protoplanetarias forman planetas o no.
Estos estudios también sirven para investigar la composición y estructura tanto interna como atmosférica de los planetas extrasolares. Son importantes a su vez para elaborar modelos de formación y evolución planetaria.
Los elementos fundamentales para que aparezcan moléculas orgánicas y vida en un planeta son el carbono, el oxígeno, el nitrógeno y el hidrógeno. Para la formación de un planeta como la Tierra también sería necesario contar con hierro, silicio y magnesio, además de azufre o calcio, entre otros.
Para la generación de calor en el interior de la tierra son muy importantes los elementos radiactivos, como el uranio 235 y 238, el torio 232 y el potasio 40. Los elementos radiactivos son los más inestables de la tabla periódica y al desintegrarse producen calor.
Existen estudios teóricos que sugieren que las proporciones de carbono/oxígeno y magnesio/silicio son las más importantes para determinar la mineralogía de los planetas de tipo terrestre, dado que suministran una información valiosa sobre la composición de estos planetas.
En este campo de investigación extremadamente joven, con muy pocos trabajos publicados, el equipo de Jade Carter-Bond, del Planetary Science Institute, realizó en 2010 las primeras simulaciones numéricas de formación de planetas que tenían en cuenta la composición química de la nube protoplanetaria.
Desde el IAC, donde se proporcionan datos observacionales y se discuten los resultados de los modelos teóricos, el equipo encabezado por la investigadora Elisa Delgado Mena, del Centro de Astrofísica de la Universidad de Oporto, desarrolló el primer estudio uniforme detallado de las abundancias de carbono, oxígeno, magnesio y silicio en 61 estrellas con planetas y 270 estrellas sin planetas.
CONTENIDO EXTRA DE SILICIO
En este trabajo se encontraron cocientes mineralógicos muy diferentes a los del Sol mostrando que hay una gran variedad de sistemas planetarios que no son similares al Sistema Solar. Muchas de las estrellas con planetas presentaban un valor de magnesio/silicio menor que 1, por lo que sus planetas tendrán un gran contenido extra de silicio.
"La cantidad de elementos radiactivos y algunos refractarios, especialmente el silicio, puede tener graves implicaciones para ciertos procesos planetarios como la tectónica de placas o la actividad volcánica", señala Israelian. El magma rico en silicio es más viscoso, lo que haría las erupciones volcánicas más explosivas.
Las últimas simulaciones numéricas han mostrado una gran diversidad en las composiciones básicas de los planetas de tipo terrestre que podrían existir en los sistemas planetarios estudiados. Los planetas simulados en sistemas con un cociente magnesio/silicio menor que 1 resultaron ser deficientes en magnesio en comparación con la Tierra, con silicatos como piroxeno y varios feldespatos.
Las abundancias de carbono de los planetas simulados también varían en concordancia con el valor de carbono/oxígeno de sus estrellas progenitoras.
PLANETAS HABITABLES
Para Delgado Mena, "a la hora de buscar planetas habitables, sería muy útil un estudio previo de las abundancias químicas de los sistemas planetarios, ya que podríamos descartar ciertos tipos de planetas en los que la formación de vida sería muy improbable, como aquellos ricos en carbono, dominados por especies como dominados por especies como el grafito o los carburos de silicio o de titanio".
Los compuestos ricos en carbono son muy refractarios, lo que significa que solidifican a muy alta temperatura. Cuando el disco gaseoso protoplanetario alrededor de una estrella se está enfriando, estos elementos son los primeros en solidificar muy cerca de la estrella, donde es muy improbable que exista agua en forma de hielo (uno de los indicios de la vida), aunque no se puede descartar la adición de agua mediante cometas en fases más tardías.
Gracias a las simulaciones de sistemas planetarios, también se ha visto que los planetas más interiores, situados hasta una distancia de 0,5 unidades astronómicas (UA) de su estrella, --una unidad astronómica es aproximadamente igual a la distancia media entre la Tierra y el Sol-- contienen una cantidad significativa de los elementos refractarios aluminio y calcio: un 47% de la masa planetaria.
En cambio, los planetas que se forman más allá de 5 UA disminuyen progresivamente su cantidad de aluminio y calcio según se va incrementando la distancia.
METALES
Todos los planetas gemelos a la Tierra considerados en este trabajo tienen composiciones dominadas por el oxígeno, el hierro, el magnesio y el silicio, con la mayoría de estos elementos depositados en forma de silicatos o metales, como el hierro.
Otro de los miembros del equipo, el astrofísico del IAC Jonay González Hernández resume la labor del grupo en la actualidad: "Estamos trabajando para disminuir los errores en la determinación de abundancias y hacer que los resultados de los modelos teóricos y las simulaciones numéricas sean más fiables, pero todavía queda mucho trabajo por hacer".
(EuropaPress)
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sábado, 20 de agosto de 2011
Los accidentes interestelares podría lanzar fuera planetas habitables
Nuestro sistema solar, donde los planetas tienen una gama de tamaños y se mueven en trayectorias casi circulares, puede ser bastante inusual, de acuerdo con un equipo alemán-británico dirigido por el profesor Pavel Kroupa de la Universidad de Bonn. Los astrónomos, que publican su modelo en la revista Monthly Notices de la Royal Astronomical Society, encontramos que la formación de sistemas planetarios pueden ser fruto de haber sido golpeados por material , dando lugar a sistemas en los que los planetas tienen órbitas muy inclinadas y donde los más pequeños (y potencialmente habitables) mundos son expulsados por completo. Los planetas de nuestro sistema solar, incluida la Tierra, órbita en la misma dirección alrededor del Sol como el Sol gira, en su mayoría se mueven en trayectorias no tan diferentes de los círculos y también son más o menos alineados en un plano inclinado no muy lejos con respecto al ecuador solar. Sin embargo, los sistemas planetarios alrededor de otras estrellas pueden ser muy diferentes, con algunos mundos en movimiento en la dirección opuesta a la rotación de sus estrellas y con órbitas muy inclinadas. Por primera vez el equipo de astrónomos piensan que tienen un modelo convincente que explique estos sistemas radicalmente diferentes. Tanto la forma y el sentido de la marcha de los planetas de nuestro Sistema Solar se cree que el resultado completo de la formación del Sol y los planetas hace más 4.600 millones de años. Nuestro sistema planetario local se cree que se formó como una nube de gas y polvo (nebulosa) que se derrumbó en un disco en rotación bajo la influencia de la gravedad. Los planetas entonces crecieron de grumos de material dentro de este disco protoplanetario . El nuevo trabajo sugiere que las órbitas de forma irregular puede ser consecuencia de un proceso bastante menos suave.http://www.spaceref.com leer mas
miércoles, 16 de septiembre de 2009
Empieza la búsqueda de planetas habitables en los próximos 20 años
Si una civilización extraterrestre está observando la Tierra en estos momentos, puede deducir que aquí pulula la vida analizando la composición de nuestra atmósfera. Observará que contiene oxígeno, metano, dióxido de carbono y nitrógeno. Y aunque ninguno de estos gases demuestra por si solo que haya vida en la Tierra, su mezcla sólo puede explicarse por la acción de seres vivos. ¿Cómo interpretar si no. por ejemplo, que abunden al mismo tiempo el oxígeno (que es oxidante) y el metano (que tiene el efecto contrario)? Tiene que haber algo en la Tierra, pensarán los extraterrestres, que esté inyectando oxígeno y/o metano en la atmósfera. Algo como plantas y animales. O algas, O por lo menos bacterias.
A partir de esta idea, 220 terrícolas reunidos esta semana en un congreso en el museo CosmoCaixa de Barcelona han decidido empezar a buscar planetas habitables, y si es posible habitados, alrededor de estrellas lejanas. Su objetivo: conseguir que se lancen nuevos telescopios espaciales en las próximas dos décadas para detectar pequeños planetas como la Tierra y para analizar la composición química de sus atmósferas
http://www.lavanguardia.es
A partir de esta idea, 220 terrícolas reunidos esta semana en un congreso en el museo CosmoCaixa de Barcelona han decidido empezar a buscar planetas habitables, y si es posible habitados, alrededor de estrellas lejanas. Su objetivo: conseguir que se lancen nuevos telescopios espaciales en las próximas dos décadas para detectar pequeños planetas como la Tierra y para analizar la composición química de sus atmósferas
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