Los campos magnéticos impactan fuertemente en las regiones de formación de estrellas, lo que significa que desempeñaron un papel en la creación de nuestro propio sistema solar.
Así lo sugiere el primer mapa de las estructuras del campo magnético dentro de un brazo espiral de nuestra galaxia, la Vía Láctea.
Los estudios anteriores sobre los campos magnéticos galácticos sólo daban una imagen muy general, pero el nuevo estudio -publicado en The Astrophysical Journal- revela que los campos magnéticos en los brazos espirales de nuestra galaxia se alejan significativamente de esta imagen general y se alejan en gran medida del promedio galácticoAl diferencia de los campos magnéticos de la Tierra o del Sol, lo que abarcan la galaxia son casi demasiado grandes para comprenderlos y, sin embargo, es probable que tengan un papel en la formación de estrellas y planetas.


