Los diseñadores de futuras misiones y bases en la luna tienen que enfrentarse a un desafío escalofriante: ¿cómo podrían sus creaciones soportar la noche lunar quince de días de duración? La ESA ha llegado a un manera de sobrevivir de bajo costo.
Durante la noche prolongada, cuando la superficie está iluminada sólo por la luz azul de la tierra, las temperaturas descienden por debajo de -170ºC. Algunos lugares en latitudes más altas tienen noches más cortas, aunque otros tienen mucho más tiempo o incluso oscuridad permanente.
