Los telescopios espaciales Kepler y Spitzer de la NASA han permitido realizar la medición más precisa del radio de un planeta fuera de nuestro sistema solar.
Ahora se sabe que el tamaño del exoplaneta Kepler-93b presenta una incertidumbre de solo 119 kilómetros a cada lado del cuerpo planetario.
Los hallazgos confirman a Kepler-93b como una "súper-Tierra", es decir casi una vez y media el tamaño de nuestro planeta. Aunque las súper-Tierras son comunes en la galaxia, no existen en nuestro sistema solar. Los exoplanetas como Kepler-93b son, por tanto, nuestros únicos laboratorios para el estudio de esta importante clase de planetas.
