Las ráfagas rápidas de radio (FRB) están entre los fenómenos astrofísicos más difíciles de detectar en el universo. Son poderosas ráfagas de ondas de radio que parpadean desde el espacio durante unos pocos milisegundos y luego desaparecen sin dejar pista alguna sobre su origen. Ahora, ocho nuevas detecciones realizadas por el telescopio del Experimento de Mapeo de Intensidad de Hidrógeno Canadiense (CHIME) podría arrojar luz sobre la naturaleza de estos fenómenos.
