de Futurity/Universidad de Stanford
Un cohete de suministro no tripulado mandó la semana pasada 600 pequeñas hormigas comunes a la Estación Espacial Internacional (ISS). Los científicos quieren ver cómo estos insectos se adaptan a la microgravedad. El experimento ha sido puesto en marcha por científicos de la Universidad de Stanford.
Analizando cómo las hormigas adaptan sus algoritmos innatos y sus comportamientos en grupo podrían ayudar a los científicos a entender cómo otros grupos, como robots búsqueda de, responden ante situaciones difíciles.
