| El astronauta Thomas Reiter con un dispositivo de seguimiento de ojos. Fuente: ESA |
Si miras a un punto fijo al tiempo que te inclinas o sacudes tu cabeza, tus ojos automáticamente se mantienen quietos, permitiéndote ver claramente mientras te mueves. Este curioso truco de la naturaleza es un reflejo y normalmente ni nos damos cuenta de ello.