Seis años después de su descubrimiento, investigadores de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN) finalmente han observado al bosón de Higgs descomponerse en partículas fundamentales conocidas como quarks fondo. El hallazgo es consistente con la hipótesis de que el campo cuántico omnipresente detrás del bosón de Higgs también da masa al quark fondo.
El Modelo Estándar de física de partículas predice que aproximadamente el 60% del tiempo un bosón de Higgs se descompondrá en un par de quarks fondo, el segundo más pesado de los seis sabores de los quarks. Según los físicos del CERN, probar esta predicción es crucial porque el resultado respaldaría el Modelo Estándar, que se basa en la idea de que el campo de Higgs dota a los quarks y otras partículas fundamentales de masa, o sus cimientos y apunta a una nueva física.
