Una investigación del Instituto Niels Bohr muestra que no sólo las partículas de polvo pueden formarse en gigantescas explosiones de supernovas, sino también sobrevivir a las ondas de choque posteriores.
Hay miles de millones de estrellas y planetas en el Universo. Una estrella es una brillante esfera de gas, mientras que los planetas como la Tierra se componen de sólidos. Los planetas se forman en las nubes de polvo que giran alrededor de una estrella recién formada y los granos de polvo se componen de elementos como carbono, silicio, oxígeno, hierro y magnesio. Pero ¿de dónde viene el polvo cósmico?
Durante mucho tiempo, ha sido un misterio para los astrónomos cómo se forma el polvo cósmico. Los propios elementos se forman a partir del gas de hidrógeno que brilla intensamente en las estrellas y los átomos de hidrógeno se fusionan en elementos cada vez más pesados, de forma que en el proceso de fusión de la estrella se emite radiación en forma de luz, es decir, energía.
Cuando todo el hidrógeno se agota y no hay más energía posible de extraer, la estrella muere y nubes gigantes de gas quedan colgadas en el espacio, donde se reciclan en nuevas estrellas en un gran ciclo cósmico. publica 'Nature'. Los elementos pesados se forman principalmente en las supernovas, que son estrellas masivas que mueren en una explosión gigantesca, pero la cuestión es cómo crecen los elementos en grupos más grandes como los granos de polvo cósmico.
