El telescopio espacial Hubble de la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA) ha captado la imagen de la nebulosa Ojo de Gato (NGC 6543), situada a 3.000 años luz de la Tierra, rodeada de numerosas burbujas, unas formas generadas por la expulsión de gas brillante que determina que la estrella de su centro se aproxima a su muerte.
Mientras que las grandes estrellas mueren en explosiones de supernovas, otras se forman las nebulosas planetarias y allí mismo agotan sus suministros de combustible y expiran lentamente. Ese es el caso de la Nebulosa del Ojo de Gato, que fue descubierta por William Herschel en 1786 y que, actualmente, sigue siendo objetivo de estudio para los astrónomos
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