Astrónomos que llevan décadas analizando observaciones de telescopios como el Swift de la NASA, han descubierto una inusual fuente de luz en una galaxia a 90 millones de años-luz.
Las curiosas propiedades del objeto le hacen un buen candidato para ser un agujero negro supermasivo expulsado de su galaxia después de la fusión con otra que creó un agujero negro gigante. Pero los astrónomos aún no pueden descartar una posibilidad alternativa.
