Investigadores de la Universidad de Cardiff han desarrollado un modelo teórico para ayudar a los científicos a descubrir cientos de agujeros negros en todo el universo.
Cuando dos detectores estén conectados el año que viene en Estados Unidos, el equipo de Cardiff espera que su investigación ayude a los científicos a registrar las ondas débiles de colisiones de agujeros negros ocurridas hace millones de años, conocidas como ondas gravitacionales.
Los agujeros negros no se pueden ver, pero los científicos esperan que estos detectores del denominado proyecto LIGO - que actúan como micrófonos gigantes - encontrarán restos de las colisiones de agujeros negros.
