Investigadores del JPL de NASA, en colaboración con científicos de otras instituciones, han llevado a cabo un sofisticado análisis molecular de muestras de polvo de la Estación Espacial Internacional (ISS). Los resultados han sido comparados con los obtenidos en relación con bacterias encontradas en salas limpias, que son los ambientes de laboratorio controlados y extremadamente limpios de la Tierra.
