La superficie de Mercurio puede proporcionar todo tipo de sorpresas, pero la última sí que es inesperada. La sonda Messenger de la NASA, la primera en orbitar el planeta más próximo al Sol, ha fotografiado lo que parece ser un humanoide sobre el terreno que rodea el norte de la cuenca Caloris. Como es lógico, la imagen es solo una pareidolia, una ilusión de nuestra mente que nos hace ver formas ambiguas como figuras definidas. Hay que tener en cuenta que nada podría vivir en este mundo, que alcanza los 450 grados de temperatura en su ecuador, aunque los científicos han llegado a encontrar en él hielo cubierto de compuestos orgánicos.
