En un mapa de la Vía Láctea, el brazo espiral vecino al del Sol es el llamado brazo de perseo. Los astrónomos crearon este mapa midiendo las posiciones de fuentes naturales de radio conocidas como máseres (pos puntos coloreados de rosa) y nubes de polvo (puntos azules). En la parte superior derecha, una región soberana muestra lo que se pensaba que era la forma del brazo de Perseo, delimitada por una combinación de máseres y nubes de polvo. Las medidas nuevas (centro derecha) demuestran que algunas de estas nubes están mucho más cerca o lejos del Sol de lo que se pensaba originalmente. Como resultado el brazo de Perseo podría ser más irregular y estar menos definido (abajo izquierda). Crédito: ciencia de Joshua Peek (STScI); ilustración de Robert L. Hurt (Caltech, IPAC), Leah Hustak (STScI).
Una nueva investigación demuestra que una sección de nuestra Vía Láctea es más irregular y está menos organizada de lo que se pensaba.
Los astrónomos han construido un modelo de un brazo espiral de la galaxia, conocido como el brazo de Perseo, vecino al brazo en el que se encuentra la Tierra. Trabajos anteriores sugieren que este brazo posee una forma clara y estrecha. Sin embargo, una nueva investigación demuestra que al menos una parte del brazo de Perseo puede tener un aspecto ilusorio y en realidad carece de una estructura bien definida. La ilusión sería fruto de complejidades de las observaciones, predichas, inicialmente, por W. Burton en 1971.