Durante años, los astrónomos han estado desconcertados por un objeto extraño en el centro de la Vía Láctea que se cree que es una nube de gas de hidrógeno y que se dirige hacia un enorme agujero negro. Tras estudiar este fenómeno, científicos de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) creen haber resuelto el enigma de este objeto, conocido como G2.
