Observaciones de una joven enana marrón con el telescopio W.M. Keck han revelado una atmósfera con estructura en capas como las de un pastel con una composición diferente en función de la altitud.
Observaciones de una joven enana marrón con el telescopio W.M. Keck han revelado una atmósfera con estructura en capas como las de un pastel con una composición diferente en función de la altitud.
A diferencia de Júpiter, la enana marrón --más masiva que los planetas, pero demasiado pequeña para sostener la fusión nuclear, que alimenta las estrellas-- todavía está tan caliente que brilla de adentro hacia afuera y parece una calabaza de Halloween tallada. Debido a que la enana marrón tiene nubes dispersas, la luz que brilla desde las profundidades de la atmósfera de la enana fluctúa, lo que midieron los investigadores.
