Los telescopios espaciales WISE (Wide-field Infrared Survey Explorer) y Spitzer han hecho posible el descubrimiento de la que sin duda es ahora la más fría del universo, una enana marrón localizada por el astrónomo Kevin Luhman de la Universidad de Penn State (EEUU).
La estrella recién descubierta se encuentra a tan solo 7,2 años luz de distancia, por lo que también la convierten en la cuarta más próxima al Sol. Una de sus particularidades es su temperatura: es incluso más gélida que la del Polo Norte de la Tierra, ya que según los cálculos realizados, ésta podría oscilar entre los 48 y los 13 grados bajo cero.