Astrónomos han descubierto la mayor nube conocida de partículas energéticas que rodea un cúmulo de galaxias, con una extensión de casi 20 millones de años luz.
Este hallazgo desafía las teorías tradicionales sobre cómo las partículas se mantienen energizadas a lo largo del tiempo. En lugar de ser impulsada por galaxias cercanas, esta vasta región parece estar energizada por gigantescas ondas de choque y turbulencias que se mueven a través del gas caliente entre galaxias.
Los resultados del nuevo estudio, dirigido por científicos del Centro de Astrofísica | Harvard & Smithsonian (CfA), se presentaron en una conferencia de prensa durante la 246.ª reunión de la Sociedad Astronómica Americana (AAS 2025), celebrada en Anchorage, Alaska. El artículo se ha enviado a The Astrophysical Journal y está disponible en el servidor de preimpresión de arXiv.
Ubicado a 5.000 millones de años luz de la Tierra, PLCK G287.0+32.9 es un cúmulo de galaxias masivo que ha despertado el interés de los astrónomos desde su detección en 2011. Estudios anteriores detectaron dos reliquias brillantes: ondas de choque gigantes que iluminaban los bordes del cúmulo. Sin embargo, no detectaron la vasta y tenue emisión de radio que llena el espacio entre ellas. Nuevas imágenes de radio revelan que todo el cúmulo está envuelto en un tenue resplandor de radio, casi 20 veces el diámetro de la Vía Láctea, lo que sugiere que algo mucho más grande y poderoso está en acción.