viernes, 1 de junio de 2012
El primer censo de estrellas y el hallazgo de otras 'Tierras', algo más cerca
Este equipo de investigadores ha demostrado que la técnica de calibración para espectrómetro conocida como "peine de frecuencias láser" mide las longitudes de onda que radian los objetos celestes con gran precisión, según informó hoy el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España en una nota de prensa.
Para medir la velocidad de una estrella o buscar planetas en la órbita de otras estrellas los astrónomos utilizan los espectrómetros.
Estos instrumentos dispersan la luz que llega a la Tierra procedente de los objetos celestes, descomponiéndola en longitudes de onda, frecuencias o colores.
Un espectrómetro debe, por tanto, calibrarse con una gran precisión mediante una tecnología, en este caso el peine de frecuencias láser, que ayude a medir las longitudes de onda de la forma más exacta y estable posible.
Según el trabajo, la técnica, que le valió a los físicos Theodor Hänsch y John Hall el Nobel de Física en 2005, supone que la precisión alcanzada con los mismos instrumentos astronómicos es al menos cuatro veces mejor.
El secreto de esta mejora se encuentra en un sistema láser que genera un enorme conjunto de pulsos de luz con una separación en frecuencia muy cercana y muy bien definida.
"El objetivo de nuestra investigación era demostrar que es factible hacer medidas mucho más precisas de la curva de velocidad de una estrella, la HD75289, que ya sabíamos que contenía al menos un planeta", según explicó el investigador del CSIC en el IAC Rafael Rebolo.
A su juicio, esta técnica "abre el camino para la búsqueda sistemática de planetas similares a la Tierra en las estrellas más cercanas al Sol".
Hay dos ventajas importantes de la nueva técnica, según Rebolo: "la primera es que proporciona una alta densidad de frecuencias de referencia sobre el detector de nuestro telescopio, lo que permite calibrar mejor las frecuencias de la luz que recibimos, y la otra ventaja es que el sistema es muy estable; no cambia con el tiempo".
Gracias al peine de frecuencias, los científicos son capaces de medir de forma más exacta el efecto que un planeta ejerce sobre la estrella que orbita, observable a través de sutiles movimientos o pequeños cambios en el espectro.
Esos movimientos se miden tomando como referencia una fuente de luz que debe ser extremadamente estable.
La técnica ofrece una fuente de luz mucho más estable que cualquiera de las disponibles en la actualidad.
"La técnica supondrá un salto en la precisión de los espectrógrafos abriendo nuevas opciones a la investigación astronómica. La medida de velocidad de las estrellas podrá realizarse con precisiones de pocos centímetros por segundo", indicó Rebolo.
A largo plazo, cuando la próxima generación de telescopios ópticos terrestres esté disponible, esta técnica se convertirá en un "instrumento vital" para medir la velocidad de expansión del Universo, según los científicos.http://noticias.lainformacion.com leer mas
jueves, 29 de octubre de 2009
Europa hará un censo de estrellas con una precisión sin precedentes
La posición y el movimiento de las estrellas nos aporta información muy valiosa sobre la historia de su formación -si fueron capturadas por otras galaxias, por ejemplo-, y sobre la distribución de la materia en nuestra galaxia. En 1989 el satélite de la ESA Hipparcos, en órbita terrestre, inauguró la era de la astrometría espacial. La astrometría es la ciencia que estudia la posición y movimientos de los objetos estelares. Hipparcos realizó durante varios años múltiples mediciones que permitieron, tras una ardua labor de procesado de datos, crear un nuevo catálogo astrométrico con 100.000 estrellas, 100 veces más preciso que los anteriores.
Pero los astrónomos piden más. Con la misión Gaia, que se lanzará en 2012, la astrometría dará otro paso de gigante. Gaia logrará una precisión del orden de 20 microsegundos de arco (equivalente al ángulo creado por una moneda de un euro sobre la Luna vista desde la Tierra). Se puede consultar (en inglés) la información sobre esta misión en esta página web de la ESA.
Medir 1.000 millones de estrellas
Para poder realizar su misión Gaia viajará a un punto virtual en el espacio -el segundo punto lagrangiano- situado a 1,5 millones de kilómetros y donde la gravedad de la Tierra y el Sol se combinan de tal forma que los satélites pueden quedar como colgados en el espacio. El ambiente ahí es mucho más estable del que se podría alcanzar en la superficie terrestre o incluso del que gozó Hipparcos. Una vez alcanzada su órbita operacional, Gaia comenzará a barrer el cielo concienzudamente, dando una vuelta sobre sí mismo cada seis horas y registrando la posición de los objetos que entren en el campo
Evolución de la astrometría: Hiparco, en el 129 a.C., realizó mediciones con 1º de precisión (el ángulo equivalente a la altura de una persona a 100 metros de distancia). Tycho Brahe fijó las posiciones estelares con incertidumbres del orden del minuto de arco (la altura de una persona a cinco kilómetros de distancia). El satélite Gaia llegará hasta unos 20 microsegundos de arco de precisión (el ángulo creado por una moneda de 1 euro sobre la luna vista desde la Tierra).- ESA
Fuente: http://www.elpais.com/articulo/sociedad

