El pasado 12 de diciembre la cámara HiRise en la sonda Mars Reconnaissance Orbiter encontró una figura familiar formada sobre la superficie de Marte, cuando orbitaba el planeta a 251 kilómetros de altura: la cara de un oso “sorprendido” asomándose desde el planeta rojo.
Eso sí, no hay duda, se trata de una formación natural, y cada uno de los elementos que conforman la cara del oso tienen una explicación clara, donde hay desde grietas en la superficie del planeta, así como distintos cráteres que forman parte de la cara y los ojos.
