El equipo de visualización de la NASA creó una superposición de una imagen de la Vía Láctea, tomada por el observatorio espacial Gaia de la Agencia Espacial Europea, y una visualización de las simulaciones de las burbujas eRosita y Fermi. - ESA/GAIA/DPAC
Enormes burbujas observadas en 2020 que se extendían muy por encima y por debajo del centro de nuestra galaxia, son resultado de un poderoso chorro del agujero negro supermasivo allí presente.
Es la conclusión de un nuevo estudio sobre el hallazgo hace dos años del telescopio de rayos X eRosita, publicado en Nature Astronomy, que también muestra que el chorro comenzó a arrojar material hace unos 2,6 millones de años y duró unos 100.000 años.