La nave de aterrizaje Morpheus de la NASA ha concluido con éxito su prueba de vuelo, la primera que hace en horario nocturno. Morpheus, que ha realizado su vuelo en las pistas del Centro Espacial Kennedy a finales del mes pasado, ha alcanzado más de 244 metros en el aire.
La nave espacial robótica --un sistema prototipo para aterrizar en otros planetas-- se elevó en el aire para escudriñar el lugar de aterrizaje usando sus sensores Light Detection and Ranging (LIDAR). En esta fase, encontró rocas de 0,3 metros de ancho cerca de la zonza desde la que había despegado.
A partir de ahí, el módulo de aterrizaje crea un mapa en 3D sobre la marcha y elige un lugar seguro para aterrizar cambiando su altitud y velocidad para ello.
