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| Dirección del campo eléctrico (marcada con flechas) y su intensidad (señalada con colores) producidos por la interacción simulada del viento solar contra un asteroide pequeño de forma irregular, de unos 150 metros de largo, por 50 metros de ancho. Los tonos de rojo más oscuro indican campos eléctricos intensos y posiblemente peligrosos. Crédito: NASA/JHU-APL/Michael Zimmerman |
Un viento solar producido en la superficie del Sol fluye a velocidades de más de varios millones de kilómetros por hora alrededor de todos los objetos del sistema solar, formando remolinos y vórtices a su paso. Los campos magnéticos transportados por el viento solar doblan, tuercen y rompen cuando chocan contra los campos magnéticos que rodean otros objetos de nuestro sistema solar, produciendo explosiones de partículas a millones de kilómetros por hora y enviando corrientes eléctricas que producen tormentas magnéticas que, alrededor de la Tierra, pueden dañar tecnología importante, como satélites y redes eléctricas.