Hasta la fecha, se pensaba que la Andrómeda y la Vía Láctea siempre se orbitaban entre sí en un plano y habrían dispersado galaxias enanas en sus caminos.
El hallazgo de un anillo de galaxias que se aleja mucho más rápido de lo previsto puede obligar a reformular la teoría de la gravedad de Einstein, según un estudio elaborado por la Universidad St. Andrews.
