El primer ministro de Rusia, Dmitry Rogozin, dio a conocer a un canal estatal ruso que la pérdida del satélite que lanzaron hace un mes se debió a un "vergonzoso error de programación" y que su costo era de 2.6 billones de rublos (unos 45 millones de dólares), informó The Guardian.
El pasado mes de noviembre, la Agencia Espacial Federal Rusa (Roscosmos), anunció que perdió contacto con el satélite meteorológico Meteor-M tras su despegue desde el nuevo cosmódromo de Vostochni, ubicado en Siberia, en el lejano Oriente del país. El problema fue que el cohete Soyuz 2-1B que transportaba el satélite había sido programado con las coordenadas de incorrectas, pues en su lugar le dieron el rumbo como si hubiera despegado del cosmódromo de Baikonur, ubicado en Kazajistán, en la provincia de Kyzylorda, el cual fue construido por la Unión Soviética.
